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Hoycinema

La extraña que hay en ti

  • JAVIER CORTIJO

Ah, los videoclubes-ultramarinos ochenteros, ese mítico portal cinéfilo interdimensional con olor a sopa de tortuga. Quizá la estantería más gloriosa era la de pelis de acción justiciera, plagadas de carátulas sobresaltadas con los carrillos letales de Ginty y el pedernal infinito de Charles Bronson. Por supuesto, y aunque se empeñasen en lo contario, casi todas eran más neonazis que el cumpleaños de Hitler, pero nos lo pasábamos pipa machacando al Betamax con maratones de moratones y frases escupidas junto a un par de muelas sanguinolentas.
Y ha tenido que ser el heterodoxo dublinés Neil Jordan quien devolviese al mundo de los vivos aquellos templos aceitosos. Sin embargo, más que tirar por la calle del western urbano de "El exterminador" o "El justiciero de la ciudad" (padrino del subgénero, por delante de "Harry el sucio"), ha optado por vericuetos menos transitados (por algo es "autor") estilo "Ángel de venganza", de Ferrara o hasta "La novia vestía de negro", de Truffaut.
En vez de echarse a las espaldas el inoperante sistema judicial, Jordan presenta una patología de Jeckyll y Hyde que crece en las entrañas de la amedrantada protagonista, una locutora radiofónica que sufre un brutal ataque callejero. Una cuerda floja, aunque tensa, difícil de transitar sin caer en trastabilleos éticos, algo que casi consigue hasta que llega el tramo final, de peligrosa lectura cómplice policial y paralela. Pero, si nos ceñimos al thriller puro y duro, la factura es espléndida, con una gran Jodie Foster habituada a emociones fuertes y que aquí, tres décadas después, se sube a la cabina de "Taxi Driver" en el asiento de conductora.

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