Alejandro Flores ('Amarte así, frijolito')
''He tenido que aguantarme las ganas de hacer travesuras''
A sus seis años, comparte protagonismo con Litzy y Mauricio Ochmann en Amarte así, Frijolito. El joven actor mexicano, que adora el fútbol, reconoce ser disciplinado en las grabaciones y no tener problemas con los guiones.
cerrar
Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas
(El Semanal TV) | Texto: Mercedes Arroyo Foto: Promocional
Ha madurado bastante rápido para estar a la altura interpretativa de sus compañeros de reparto en la telenovela que triunfa en la sobremesa de TVE, 'Amarte así, Frijolito'. Pero parece que a Alejandro Felipe Flores no le ha resultado muy complicado, ya que este despierto chaval lleva dentro el gusanillo de la actuación. De hecho, su hermana mayor, Lilibeth, es una conocida cantante y actriz en México, país en el que nació y vive con su familia. Su dulzura, comprensión, inteligencia y sentido del humor televisivo han ganado el corazón de los españoles, que sufren y disfrutan con los avatares de un niño ávido de ser adoptado por un papá.
¿Cuándo fuiste elegido para el papel?
El año pasado. Había terminado de grabar la novela 'Amor real' que TVE emitió anteriormente y después, la película 'Voces Inocentes', cuando me llamaron para hacer un casting para Frijolito, pero querían niños de 10 y 11 años, y yo entonces sólo tenía cuatro. Me enojé, porque ya me había ilusionado, y les insistí para que me lo hicieran. Al final resultó que les gusté y decidieron bajar la edad del personaje a seis años, así como la de sus amiguitos. Mi mamá dice que Dios ya tenía destinado a Frijolito para mí.
Tú, como buena parte del reparto, eres mexicano y la telenovela se ha grabado en Argentina, ¿qué tal ha ido el rodaje?
Muy bien. Empecé grabando pocas escenas al día, pero después me ponían hasta 19, y los sábados también. Como era mucho trabajo para mí, más adelante me lo bajaron un poquito para que tuviera más tiempo para estudiar con una maestra particular. Pero como me divertía más grabar que estar con la profesora, me volvieron a meter en un montón de escenas. Me lo pasé muy bien con los directores y con mis amigos actores haciendo secuencias, pero, entre una y otra, jugaba al fútbol con todos, incluso con los técnicos, porque es lo que más me gusta del mundo. Argentina es un país precioso, pero ya extrañaba mis juguetes y a mis amigos.
¿Qué ha sido lo más difícil para ti de esta telenovela?
No correr por el set. Me gusta mucho hacerlo y soy tan rápido como Dash, de 'Los Increíbles'. Tenía que ser disciplinado para no estropear las cosas de la escenografía, pero, a veces, los de producción me regalaba unas canicas. Tenía que aguantarme las ganas de hacer travesuras, y cuando me regañaban, me escondía para pensar en lo que me habían dicho. Un buen actor tiene que ser disciplinado. He aprendido a concentrarme y a portarme bien.
¿Y lo más fácil?
Aprenderme los diálogos. Me los leían una vez y se me quedaban muy rápido en la cabeza. Después, solamente tenía que ponerles 'feeling'.
¿Cómo te has llevado con tus compañeros de trabajo, especialmente con Litzy y Mauricio, con los que tenías muchas secuencias?
Muy bien. Creo que todos me quieren mucho, hasta los directores. Con Litzy jugaba a todas horas y nos dábamos muchos besitos. Ella me decía: ''Te amo niño, te amo mi gusano'', porque dice que me muevo tan rápido como los gusanos, y yo entonces la llamaba tortuga, porque camina muy lento. Y con Mauricio, cuando no estábamos grabando una escena, jugábamos al fútbol. Siempre llevo mi pelota a la filmación.
¿Te ha resultado complicado dar vida a Frijolito?
No, porque es un niño bueno que quiere mucho a su mamá, a su abuelita y a sus amigos. En la vida real yo también soy de esa manera; quiero a la gente y la gente me quiere a mí.
¿En quién te has inspirado para hacer real tu personaje?
Pues en lo que dice mi mamá: que debo ser un niño bueno y no pelear, aunque a veces hay niños que me molestan, pero trato de no hacerles caso.
Frijolito está llegando a muchos lugares del mundo, ¿cómo llevas lo de ser popular tan joven?
Me encanta que me reconozcan, porque eso quiere decir que ya soy famoso. Acabo de estar una semana en Bariloche y en Calafate, donde turistas de España me reconocían y me pedían autógrafos, fotos y besos. Muchos me abrazaron y felicitaron por ser buen actor. Eso me pone muy feliz.
¿De mayor te gustaría dedicarte a actuar?
Sí, pero también quiero ser doctor, bombero y futbolista. Si soy un actor famoso, mucha gente va a ir a que yo los sane.
Cuéntame cómo es tu familia y tu vida en la realidad.
Tengo una hermana de 13 años, Lilibeth, que también es actriz y cantante; ya tiene un disco grabado. Ella juega mucho conmigo cuando no grabo y me defiende. Mis papás me quieren mucho y siempre me compran lo que les pido; buena, algunas veces, sí y otras, no. Vivimos en México, donde voy a la escuela. Solemos estar juntos los cuatro. Por la telenovela, estuvimos separados un poco. Mi hermanita tenía que estar en la escuela y, mi papá, en su trabajo en México. En Buenos Aires, a veces íbamos al cine y a conocer otros lugares del país.
¿Te gusta ir al colegio? ¿Eres buen estudiante?
Sí, pero me quedo con la hora del recreo, porque puedo jugar. La maestra de mi escuela de México dice que soy muy inteligente.
¿Te ha costado compaginar la escuela con el rodaje?
Casi no podía estar con la tutora que me pusieron en Argentina porque era el niño que más grababa. Mariana, Isamar y Toño, los otros niños, han tenido más clases que yo, porque tenían menos trabajo. Cuando podía, iba con la profesora, y me decía que aprendía deprisa. Ya sé leer un poquito rápido...
Una promesa con un gran presente
Alejandro nació el 18 de diciembre de 1988 en Tabasco, México y, desde muy pronto, ya demostró sus dotes de artista. Uno de sus primeros trabajos fue en 'Amor real', donde interpretaba a Manuel Hilario. En el cine, ha participado en 'Voces inocentes', una interesante película sobre la guerra de El Salvador.