Explosiones, amenazas de bomba, virus tropicales, delincuentes peligrosos y apagones de luz imprevistos podrán el broche final a 'El comisario', que se despedirá el día 26 de diciembre con más intriga que nunca y con un episodio rodado en tiempo real.
Texto: Mercedes Arroyo | Fotos: Telecinco
Llevan nada menos que ocho años, o lo que es lo mismo, diez temporadas televisivas, dando vida a los policías Pope y Charlie en la serie 'El comisario'. Un tiempo que se les ha pasado volando y que les ha dado mucha popularidad y un gran reconocimiento profesional. A punto de finalizar la serie termina el día 26 de diciembre con un episodio grabado en tiempo real lleno de emoción, Juanjo Artero y Marcial Álvarez hacen un análisis del éxito de esta producción y de sus personajes, sin duda, los polis españoles más duros y veteranos de la pequeña pantalla.
¿Cómo han ido evolucionando vuestros personajes en estos diez años?
JUANJO: Al principio era más joven y, por ejemplo, no tenía pareja estable. Con el tiempo, Charlie se ha hecho más maduro y se ha ido deshaciendo de la máscara de protección que tenía ante la vida. También ha perdido a sus padres, amores y se ha dado cuenta de que es mortal y de que se está haciendo mayor.
MARCIAL: En mi caso, mi personaje era casi un niño cuando empezó. En estas diez temporadas le ha dado tiempo a enamorarse, casarse, separarse, y también a que en la relación con Charlie haya habido crisis. Pope ha crecido como investigador y se le ha complicado la vida.
¿Por qué creeís que la serie ha tenido tanto éxito?
J.: Eso es un misterio, pero una vez conseguido el éxito, creo que gusta tanto porque trata temas muy españoles y que conectan con lo que pasa en la calle. La gente también le ha cogido mucho cariño a los personajes.
M.: Creo que la serie engancha por su excelente realización técnica y por las tramas policiales, que plasman el día a día de la sociedad española. Sin olvidar los personajes, muy variados y cercanos. Hoy día, la serie es todo un récord en televisión.
¿Sentís que el público os ve muy accesibles?
J.: Sí, somos populares. La policía nos dice que tenemos una gran facilidad para resolver casos, algo que no pasa en la vida real. Y eso mismo está sucediendo en Estados Unidos con CSI.
Y, sin duda, otro de los pilares de esta veterana producción es la especial relación de Pope y Charlie.
M.: Es verdad, pero a mí eso ya me parece normal y lógico. Llevamos mucho tiempo juntos y la relación ha crecido. Juanjo es una excelente persona y no tengo ningún problema con él. En la serie somos ya como una gran familia que se ha formado durante ocho años de trabajo.
J.: Sí, somos una de las parejas más fuertes y consolidadas, pero también hay otras en la serie. En el caso de Charlie, no sólo trabaja con Pope en la comisaría, también tiene una relación personal con él. Es el padrino de su hijo y, prácticamente, es la única familia que le queda.
¿La gente os identifica en la calle como los Starsky y Hutch españoles?
J.: Sí, claro, pero ha sido casualidad. Puede que haya coincidido que uno es rubio y otro moreno, y que seamos algo horterillas y un poco ligones. Nosotros no intentamos emularlos, y ningún director nos ha dicho nunca nada respecto a los policías americanos. J.: Ha sido una casualidad que nos parezcamos físicamente. Al principio puede que recordáramos a la famosa pareja, pero ahora ya andamos solos.
¿Y cómo llevaís lo de ser un mismo personaje durante tantos años?
J.: Bien, porque yo lo he ido compaginando con otros trabajos, sobre todo, con el teatro. Estoy muy contento con Charlie. Tanto la serie como yo hemos ido creciendo juntos.
M.: A mí me ha permitido poder entregarme a diario a mi trabajo de actor. Y también lo he compaginado con el teatro para enriquecerme como artista. Ahora no tengo que buscarme tanto la vida y puedo elegir. También me ha dado un desahogo económico.
¿Esta temporada terminará con una gran sorpresa como suele ocurrir en la serie normalmente?
M.: Sí, también la habrá. Acaba con un gran final que mantendrá la intriga para próximas entregas.
¿Cuando volverá 'El comisario'?
J.: Descansaremos hasta febrero, mes en el que empezaremos a rodar una temporada más larga, de unos 16 episodios. Hasta ese momento, no haré nada, cargaré las pilas y le dedicaré todo mi tiempo a mi gente.
Historia de una gran amistad.
Colegas para siempre. Pope y Charlie han formado con los años una compenetrada pareja a prueba de cualquier caso policial. Como todo el mundo, han pasado por crisis duras, pero siempre han acabado superándolas y creciendo con ellas.
El paso del tiempo. 'Los personajes ya tienen mucha vida y echan mano de sus recuerdos. Poseen un gran bagaje vital', explica Marcial Álvarez. 'He aprendido mucho de Charlie. Tengo que agradecerle grandes cosas', añade Artero.
Populares. 'A mí la gente me conoce desde pequeño por 'Verano azul', pero si dejas de salir en televisión, te acaban olvidando. Yo he estado en dos series que han trascendido, y tanto Marcial como yo asumimos nuestra popularidad', dice Artero.