María Teresa Campos ('Cada día')

''No me gusta llegar arrasando, es mejor ir poco a poco''

Tras un verano complicado, la periodista afronta su nueva etapa en Antena 3
Mi ficha personal
SOY licenciada en Periodismo y Filosofía y Letras.
NO ME GUSTA el deporte, pero me encanta dar largos paseos. Este verano no he podido hacerlo y lo he echado de menos.
TODO lo que quieras saber sobre mi vida lo encontrarás en mi autobiografía, 'Mis dos vidas'.
Sin lugar a dudas, el gran fichaje televisivo de esta temporada ha sido María Teresa Campos. Tras siete años en Telecinco, la periodista afronta un nuevo reto en Antena 3 como presentadora y directora de Cada día. A pesar de su experiencia, la energía con la que emprende este proyecto es inmensa, sobre todo, teniendo en cuenta que este verano sufrió un herpes que le afectó no sólo física, sino también psicológicamente. Ahora, con energías renovadas, la Campos regresa a la escena.
¿Cómo te sientes ante este nuevo desafío de 'Cada día'? Es una gran responsabilidad, pero tengo que reconocer que soy una privilegiada, porque cuento con el reconocimiento de la gente y he llegado a Antena 3 acompañada por periodistas que han dado prueba de su buen hacer. Estoy muy agradecida a todos los que han confiado en mí y se han venido conmigo a esta cadena. Lo único que pido es que me den un poquito de tiempo de rodaje, porque no me gusta llegar arrasando, es mejor ir poco a poco. He firmado un contrato por tres años y me gustaría estar aquí hasta el final de mi carrera. Podemos tener una audiencia digna, pero si podemos ganar, mejor.
¿Estás asustada? No me gusta nada esa palabra, prefiero decir que tengo el peso de la responsabilidad y la máxima ilusión.
¿Qué diferencias hay entre 'Día a día' y 'Cada día'? No muchas. Yo siempre le he dado más importancia al fondo que a la forma, así que el objetivo de mi nuevo programa es el mismo: contenido y ritmo. A mí me aburre estar una hora y media con el mismo tema.
¿Cómo ha sido tu salida de Telecinco? Me he ido de allí viviendo uno de los momentos más importantes de mi vida. Yo creo que, incluso, me pudo afectar en el problema que he tenido este verano la emotividad tan fuerte que viví entonces. Esos aplausos que me regalaron el último día no los olvidaré nunca. Me he marchado de esa casa con el orgullo de contar con el reconocimiento de mi gente. Por lo demás, pienso que he dado ocho años buenos a esta cadena y con eso me quedo. Nunca hablaré mal de Telecinco.
¿Qué cosas no estás dispuesta a hacer para conseguir audiencia? Hoy se hace un tipo de televisión bastante agresiva, en la que yo también participo, porque estoy en un medio competitivo, pero hay unos límites que nunca he querido traspasar, como es que cualquiera pueda venir a decir lo que le venga en gana de otra persona sin ninguna prueba. Estoy en contra de los licenciados en ciencias de la difamación. Otra cosa que me sorprende es un fenómeno que ha surgido y es que, so pretexto de hacer 'reality show', se muestra una realidad fabricada. En estos casos se tendrían que llamar 'dramatic show', ya que son obras de teatro en las que la gente hace numeritos porque les pagan y eso es una estafa. Éstas armas no las voy a utilizar nunca.
¿Algún miembro de tu anterior equipo te ha desilusionado? De un equipo de 50 o 60 personas se han quedado dos o tres en Telecinco, y no me desilusiona, porque no hay que pedir fidelidades eternas. Ellos están en su derecho de considerar qué les interesa más profesional o económicamente. No me gustan los agravios comparativos, pagar a una persona mucho dinero por traérmela y no poder mantener a mi lado a otros periodistas magníficos que llevan mucho tiempo trabajando conmigo.
¿En estos meses de convalecencia has tenido tiempo para reflexionar? Siempre he tenido buena salud y esto que me ha pasado es muy fastidioso y me ha hecho reflexionar sobre muchas cosas. Yo suelo hacerme a menudo exámenes de conciencia, pero, ahora, sí que es cierto que tengo otro concepto de lo que es importante.
¿Cuál es tu fuerza? La fuerza es una mezcla entre algo que te da la naturaleza, como ciertas aptitudes para el trabajo, y lo que tienes que poner tú misma, como es el tesón. A mí, la fuerza me la da la ilusión. Precisamente, lo peor que me ha pasado este verano es que en momentos en los que me encontraba mal, sentía que no podía disfrutar de las mismas cosas que los demás y perdí la ilusión. Fui consciente de ello un domingo por la mañana y me dio un miedo terrible. Ese mismo día, por la tarde, me dije que debía recuperarme. Me metí en la cama, puse la tele y hubo un momento en que me di cuenta de que estaba viendo algo con interés y supe que podía volver a ilusionarme.
¿Qué haces para cuidarte? No soy partidaria del ejercicio físico, porque me machaca. Yo me recupero descansando. Llego a mi casa a las siete de la tarde y me meto en la cama, aunque no me duerma y continúe haciendo cosas. Ahora, me voy a tomar las cosas con mucha más calma. Quiero aprender a decir 'no'. Mi trabajo es hacer mi programa y voy a asistir a menos actos sociales.
¿Te has hecho algún arreglillo? Si todos los años me hiciera algo, ya hablaría con el ombligo (risas). No sé cómo puedo estar guapa, porque he pasado el peor verano de mi vida. Estoy contenta de haberlo podido superar no sólo físicamente, sino también psicológicamente, porque el herpes me afectó a un nervio intercostal y me produjo unos dolores muy fuertes. Pensé que iba a adelgazar... y resulta que todo me cae bien. Pero ya perderé peso cuando pueda, porque, ahora, no estoy para eso.

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