En pocos meses se ha convertido en el fenómeno televisivo del momento y toda España dice: 'Qué pasa, Neng!'.
(El Semanal TV) | Texto: Gloria Scola Foto: P. Fernández, A. de Antonio (ABC)
Tiene chispa, tiene swing. En un centro comercial, decenas de personas ríen al ver imágenes del recopilatorio ¡Qué pasa, Neng!, un CD/DVD que acaba de salir al mercado con sus mejores apariciones en el programa de Buenafuente, emitido por Antena 3. El actor Eduard Soto, voz española del hermano Dalton más alto, Averell, en la película Los Dalton contra Lucky Luke, relata su trayectoria profesional y la personalidad que esconde bajo El Neng.
¿Es verdad que tu padre tiene una panadería?
No (sonríe). Ése es el padre de El Neng.
Cuéntame tus orígenes de verdad.
Mi padre es mecánico textil, y mi madre, ama de casa. Yo crecí en Mataró, y cuando ya estaba embalado repitiendo cursos, un día vi un hilito de luz en esto de ser actor y, a partir de entonces, me tiré de cabeza y de planchazo.
¿Ingresaste en una escuela de teatro?
Sí, en una de Barcelona. Allí conocí a unos compañeros y juntos decidimos montar una obra. Hicimos, Academicus, funcionó. La segunda actuación la vieron los de El Terrat y me pegaron el telefonazo.
¿Qué te dijeron cuando te llamaron? ¿Crea un personaje? ¿O te lo dieron hecho...?
Me ofrecieron participar en el programa Una altra cosa, el Buenafuente catalán. Me dijeron: 'Tráete un personaje X', y de hecho, salieron algunos más que luego triunfaron en ese programa.
¿Cuánto tiempo estuviste en TV3?
Dos años. Después nos dijeronque al año siguiente nos íbamos a Antena 3. En Cataluña se pensaba que el humor de Andreu Buenafuente no iba a funcionar en toda España, y eso provocó cierta psicosis. Pero la gente pedía a gritos una alternativa, y su programa ha demostrado serlo.
¿Cómo surgió El Neng, un bakala de Castefa?
Por casualidad. Un día me dijeron que hiciera un tío así, rapado, de discoteca... Me dieron información, pero al final yo lo hice a mi manera, y cuando vi que gustaba me pareció una pasada.
¿Funcionó desde el primer día?
Sí, eso lo ves desde el principio.
¿Quién es El Neng?
Es un joven desubicado que tiene a la vez poca y mucha vida. ¿Quién no ha tenido esa época? El Neng está en los 23 años éstos en los que no sabes qué hacer. Pero incluso yo voy descubriendo que, como él dice, es 'una persona' y tiene sentimientos.
¿De dónde surge el fenómeno de los logotipos etc...? ¿Te llevas una participación?
Son cosas de empresa donde hay un diálogo económico. Y sí, participo, si no, sería idiota. Uno no curra por el dinero, en absoluto, pero obtengo lo que me pertenece.
¿Y qué más cosas se hacen para El Neng? Ya ha salido un CD/DVD.
Sí, pero ahora toca vacaciones. Se me están yendo las pilas, sobre todo mi garganta, mi cuello, que sufren por forzar la voz. Necesito apagarme y volver a cargarme.
Tu auténtico sueño es ser un buen actor. No quieres encasillarte.
Por supuesto. Es que yo no soy humorista, soy actor. En el humor me siento cómodo y por ahí estoy naciendo como actor, pero actúo en muchas otras cosas.
¿A quién admiras?
A Jim Carrey, es muy histriónico. De repente, hace una película dramática, y es el que más me ha hecho llorar.
Eso pasó con Alfredo Landa, cuando hizo El crack, una película policiaca de Garci.
Claro. Creo que el encasillamiento lo propicia uno mismo. Si tú no sales de ahí, ellos nunca te van a sacar. Yo mismo no me voy a encasillar, pero si me encasillan...
Vuelves en Septiembre con Buenafuente. ¿Para cuánto tiempo?
Siempre firmo por temporada. Yo, como actor, nunca veo más allá.
Perotú tienes contrato con El Terrat, y ellos, con Antena 3.
Sí, yo con Antena 3 no tengo nada. Bueno, sí, tengo cierta relación, lógicamente, y me siento trabajador de Antena 3, pero si El Terrat se pega con Antena 3, yo me pego con Antena 3. Yo voy con El Terrat.
No eres socio. ¿Te gustaría serlo?
No hace falta. Ahí he conocido a mi familia profesional. Yo entré en El Terrat con 24 años; me consideraba joven y moldeable, y si de repente me hubiera encontrado con una peña de idiotas, habría querido ser el idiota más grande.
¿Cómo es Buenafuente; es mandón?
En absoluto. Es muy libre, dentro de unas pautas....No está marcado con tiza, pero uno sabe hasta dónde puede moverse.
¿Hay mucha improvisación?
No es la tónica general del programa. Yo hago las cosas un poco a mi manera. Los guionistas me proponen verbalmente: 'Entras, dejas ahí el coche y, si te parece, le dices esto'.
¿Qué tal llevas la fama? ¿Ya te reconocen por la calle y te paran?
Creo que forma parte de mi trabajo sobrellevar que te reconozcan y que te paren en el momento que sea. Yo intento normalizarlo.
¿Te ha cambiado mucho la vida?
Me ha cambiado como persona desde que decidí ser actor.
¿Has cambiado de casa? Imagino que antes estarías agobiado, como el resto de los actores en paro.
Pues mira, les mando desde aquí un saludo a los del banco. En el mejor momento de mi carrera he pedido una hipoteca de un piso normal, y no me la han concedido, de momento... (sonríe).
Qué raro, ¿no? El año que viene vas a la ventanilla y...
No, es que los actores... En España un actor no es un señor, es un bufón, y vives para divertir a la gente, pero a veces no te cuidan. A ver si me explico. En Francia, un actor tiene su paro, está respaldado por la gente, por el Gobierno, como en otras profesiones. Aquí, ser actor es como ser un gilipollas, un títere.
¿Ves la televisión?
Prácticamente nada. Ya tengo bastante con estar dentro, así que aprovecho y hago otras cosas.
La voz de Los Dalton contra Lucky Luke
En la adaptación del cómic francés sobre Lucky Luke, Eduard Soto debuta en el cine prestando
su voz a Averell, el menor de los hermanos Dalton (los cuatro bandidos más tontos del lejano Oeste), y a la vez, el más alto.
'Me ha gustado mucho esta experiencia, en la que Corbacho también presta su voz en la versión española y Javivi aparece como actor', comenta Soto. La película, una coproducción francoespañola, dirigida por Phillippe Haim y producida por Julio Fernández y Alfred Hurmer, recrea la atmósfera del cómic y contiene gags destinados al público juvenil. 'Yo no fui muy fan de Lucky Luke porque aprendí a leer muy tarde', afirma ¿El Neng o Eduard Soto? Eso no lo deja muy claro.
Lo que toca se convierte en oro
¿Tu amigo mueve las manos a un ritmo tecno extraño? ¿Su móvil te da tonos al grito de '¡Qué pasa NENG!'? ¿Su ordenador está colapsado con vídeos del más freak de Castefa? No sufras, está sumido en el fenómeno mediático del año. Cientos de anuncios publicitarios, de logos, de tonos y de juegos, e innumerables páginas web le sitúan como el mejor de los reclamos. Descargas musicales, tonos y politonos, su propio disco, multitud de foros, y vídeos con los mejores sketches de este personaje inundan internet. Incluso, los más enganchados podrán encontrar todo lo que anhelan de este subversivo chaval en la página web www.quepasanen.com.