Armas de mujer
La seductora actriz italiana tiene en "Malena" un papel a la altura de su talento.
Italiana de nacimiento y francesa de matrimonio (su esposo es el también actor Vincent Cassel), Monica Bellucci dio el salto a Hollywood la pasada temporada con Bajo sospecha, un thriller protagonizado por Morgan Freeman y Gene Hackman que pasó sin pena ni gloria. Sus coqueteos con la industria americana ya incluían un morboso papel de mujer vampiro en Drácula, de Francis Ford Coppola, pero su rotunda presencia se ha dejado ver sobre todo en producciones europeas, como Dobermann, Flash-back (El apartamento) o A los que aman, donde la dirigió la catalana Isabel Coixet.
Nacida en Perugia hace 32 años, Monica ha desterrado los tópicos que se adjudican a las modelos que dan el salto al cine. Empezó estudiando Derecho, pero apenas duró un año en la facultad. Tras triunfar en las pasarelas de Milán, París y Nueva York, el veterano realizador Dino Risi le ofreció un papel en una serie de televisión. Roman Coppola quedó prendado de su belleza y la enchufó en la película de su padre. Desde entonces ha demostrado que, además de físico, posee talento interpretativo. Malena, en las salas desde hoy, es la película que puede lanzarle de una vez por todas al estrellato.
Giuseppe Tornatore, director de Cinema Paradiso, vuelve a su Sicilia natal, a contar una historia con niño, como en la cinta que le proporcionó el Oscar en 1990. Para el papel de Malena necesitaba una actriz con el físico de las maggiorate de antaño, capaz de traer de cabeza a todos los habitantes de un pueblo con sus escotes y andares. Tras dirigir a Monica Bellucci en un spot para la firma Dolce & Gabanna supo que había encontrado a su Malena.
Claro que la guapa Cleopatra en la inminente secuela de Astérix y Obélix contra César no se limita a mostrar su palmito en esta entrañable fábula sobre la independencia y el poder de la imaginación frente a la intransigencia. «He obligado a Monica a hacer cosas increíbles, y no se ha quejado ni ha mostrado un gesto de cansancio», asegura satisfecho Tornatore, que sugirió a la actriz que se rapara la cabeza al cero para reflejar el descenso a los infiernos de su personaje.
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