La redacción de
Bulevar 21 se ha convertido en la cita habitual de 3.291.000 espectadores (33,5% de share) que han sido testigos de la evolución de
Beatriz Pérez Pinzón a través de la serie
'Yo soy Bea', ficción que cumple
300 episodios en
Telecinco esta tarde.
En este tiempo, la aspirante a secretaria que un día llegó a la revista con aire apocado y extrema timidez en busca de su primer trabajo, ha ido ganando peso y personalidad hasta el punto de convertirse en una de las dueñas de la empresa y conseguir que su jefe, mujeriego y mentiroso empedernido, sienta una fuerte atracción por ella. Sin embargo, en el mejor momento de su trayectoria, Bea se enfrentará a una
amenaza de cárcel por desfalco que provocará drásticos cambios de planes que afectarán a su futuro.
La serie de Telecinco impone un ritmo de trabajo en el que no hay descanso. Así lo demuestran los siguientes datos de 'Yo soy Bea' a lo largo de sus 300 emisiones:
- 3.000 horas de rodaje
- 14.000 minutos grabados
- 10.872 páginas de guión escritas
- 6.000 secuencias
- 142 actores
- 2.750 figurantes
- 3.500 cambios de vestuario
- 123 localizaciones
- 10.872 bocadillos para el equipo
En el capítulo 300, Bea se enfrentará a una acusación de desfalco que podría llevarla a la cárcel justo cuando su situación personal y profesional se encuentra en el mejor momento. Cuando la
Junta de Accionistas de Bulevar 21 aprueba el nombramiento de Bea como directora adjunta,
Álvaro decide aprovechar la gran fiesta de aniversario de la revista para hacer público el ascenso. Después de más de un año de luchar por una posición y de superar muchos de sus complejos, parece que los asuntos de Bea discurren por el mejor de los caminos. Incluso su relación con Álvaro pasa por un momento dulce, ya que los últimos acontecimientos han provocado un acercamiento inesperado. Sin embargo, todo se complica drásticamente cuando la policía se presenta en la redacción con la intención de detenerla acusada de desfalco. Ante lo imprevisto de la situación, Álvaro le cuenta a
Nacho lo sucedido y solicita su ayuda con urgencia, pero el abogado se muestra confiado en arreglar el asunto sin mayores complicaciones.
Entretanto,
Cayetana sigue confusa con respecto a su extraña relación con
Jota. Aunque intenta evitarle y cree que
Daniel Echegaray es el novio perfecto para ella, no puede dejar de sentirse tremendamente atraída por el mensajero. En uno de sus fugaces y apasionados escarceos, la pareja es sorprendida por
Richard, que no puede dar crédito a lo que han visto sus ojos.