Cuatro estrena '7 días al desnudo', un retrato desenfadado sobre una revista de actualidad
La comedia de situación cuenta la historia de un grupo de periodistas que, por culpa de la crisis económica, se ven obligados a transformar la publicación en la que trabajan en una revista sensacionalista en la que todo vale para vender ejemplares.
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Redacción
Cuatro estrena esta noche '7 días al desnudo', una comedia de situación que narra las aventuras y desventuras de un grupo de periodistas cuya revista -hasta entonces serie y rigurosa-, se ve obligada, por culpa de la crisis económica que atraviesa, a cambiar de orientación informativa y convertirse en una publicación sensacionalista y amarilla.
'7 días' es un semanario serio de actualidad política y social inmerso en una larga crisis. Para salir de ella, el dueño decide cambiar la revista y teñirla de un inequívoco tono amarillo. Además, hace un fichaje estrella y con el nuevo patrón llegan los cambios. En lugar de analizar, como hasta ahora, la realidad política y social, se destaparán escándalos, se dará mucho más peso a las noticias del corazón, se firmarán exclusivas, se incluirán en portada semidesnudos femeninos y asistiremos a la invención, a la manipulación, al todo vale para aumentar las ventas.
Y para garantizar que la revista responda a lo que su propietario espera de ella, se ficha a un conocido periodista de infalibles aunque éticamente cuestionables resultados comerciales, que se incorpora a la publicación como nuevo director, Miguel Cimadevilla, todo un campeón del periodismo más amarillo. En esta tesitura, los miembros del equipo de '7 días' con su redactora jefe a la cabeza, Marta Castillo, tendrán que decidir. O bien marcharse y buscarse la vida, o quedarse y seguir la nueva línea editorial. Y en esto, como en todo, división de opiniones. Algunos aceptarán, cada uno por diferentes razones y sin perder su derecho al pataleo, los hechos con resignación. Otros se sentirán liberados al dejar de trabajar en algo tan rancio (y aburrido) como era antes '7 días' y vivirán expectantes los cambios. Para algunos el cambio de tono de la revista supone casi una ofensa.