A lo largo de esta nueva etapa, Piper, Phoebe y Paige estarán más unidas que nunca para derrotar las fuerzas del mal y prevenir las vidas de la gente inocente. Además, el inminente nacimiento del hijo de Piper incrementará el sentimiento de protección de las tres hermanas. El bebé, que pronto dará muestra de sus poderes al curar desde el útero una herida de la madre, será el primer varón en la línea de brujos Halliwell.
Ataques demoníacos, viajes en el tiempo, premoniciones encantadas y viejos hechizos perseguirán a estas peculiares hermanas que muestran distintas habilidades en constante evolución: mientras que Phoebe posee la capacidad de visualizar futuros problemas, Piper tiene el don de congelar el tiempo, y Paige -por su condición de luz blanca- puede teletransportarse y llevar los objetos al lugar que quiera con sólo nombrarlos.
Además, sus poderes sobrenaturales -que provienen de una larga generación de brujas- continúan plasmados en el valioso <>BLibro de las Sombras. Esta herencia tan importante para las hermanas Halliwell conforma el pilar fundamental de sus vidas, ya que contiene todas las bases para poder combatir a los seres malignos.
En el primer episodio, titulado La cola de una bruja (1ª parte), las embrujadas conocen a una sirena que necesita una propuesta de amor de su novio mortal o perderá la inmortalidad y será hechizada por la Bruja del Mar. Éstas deciden ayudarla con un conjuro, pero transforman a Phoebe en sirena.
Los prejuicios culturales provocan varias crisis a la hora de despojarse de las ropas occidentales y vestirse como verdaderos hamer, kamoro y nakulamene.