'Joan de Arcadia', una serie sobre una adolescente con una peculiar relación con Dios
En ella se narra la peculiar vida de una joven llamada Joan Girardi, cuya existencia se complica cuando le empiezan a suceder cosas extrañas.
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Redacción
'Joan de Arcadia', la nueva serie de Antena 3 -que en España emitió anteriormente Canal +-, es la historia de una joven que tiene algo que la hace especial. Joan es una típica adolescente de 16 años (Amber Tamblyn) cuyas complejas relaciones sentimentales, familiares y sociales se complican desde el instante en que comienza a comunicarse con Dios. A través de preguntas que no necesariamente obtienen respuestas, la serie aborda diferentes posturas teológicas y filosóficas que condicionan la vida de los protagonistas.
La familia de Joan
El padre de Joan se llama Will (Joe Mantenga) y es el nuevo jefe de policía de la ciudad de Arcadia, localizada en el estado norteamericano de Maryland, tras irse a vivir allí con su familia. Will es un policía duro pero con corazón y su máximo interés es proporcionar seguridad tanto a su familia como a la comunidad para la que trabaja. El problema es que una serie de horrendos crímenes sacude la tranquilidad de la ciudad y la relación de Will con sus seres más cercanos.
Helen (Mary Steenburgen) trabaja como profesora de arte en la escuela donde estudian sus dos hijos menores. El mayor de ellos, Kevin (Jason Ritter), sufrió un accidente de circulación que le dejó parapléjico y rompió sus sueños de convertirse en una estrella deportiva. Su hermano menor, llamado Luke (Michael Welch) es toda una promesa en el mundo de la ciencia.
Una situación extraña
Cuando Dios se pone en contacto con Joan, ella empieza a cuestionarse si está en su sano juicio. Con el tiempo, no obstante, asumirá su situación y comenzará a seguir los consejos que le son transmitidos. En un principio mantiene en secreto los contactos, pero termina por confesarle su situación a su novio, Adam. La relación de Joan con Dios está marcada, lógicamente, por su edad, lo que le lleva a tratarle como si fuera una de sus amigas, con discusiones incluidas, respuestas fuera de lugar, malos y buenos ratos.