
En la segunda temporada de El síndrome de Ulises, Fernando Tejero interpretará a J.J. (Jerónimo Jiménez), un ex boxeador con muy pocas aptitudes, al que Ulises le conseguirá un trabajo en el Centro Social del barrio. Es un joven treintañero, hijo de madre soltera, que siempre le aseguró que su padre era un famoso boxeador. Ese dato le hizo pensar que contaba con la genética para destacar en ese deporte, hasta que los golpes encajados y el número de derrotas (el mismo que de combates), le hizo desistir.
Fernando Tejero, que en abril entrenará la película Fuera de carta, producida por Antena 3 Films, comenzará próximamente el rodaje de El camino, otro largometraje producido por Antena 3 y en el que volverá a ser pareja de Malena Alterio en la ficción. Tejero se convirtió en un icono de la televisión tras su participación en la serie que también emitió esta cadena, Aquí no hay quien viva. En la pequeña pantalla ha participado en numerosas series como Policías, Padre Coraje o Compañeros, entre muchas otras.
Ganador de un Goya al Mejor Actor Revelación por Días de fútbol, también ha protagonizado los filmes El penalti más largo del mundo, Volando voy o Crimen ferpecto. Tejero también ha hecho teatro destacando obras como Lorca o La catarsis del tomatazo.
El síndrome de Ulises despidió 2007 con una media de 2.727.000 espectadores y se impuso a las demás ofertas del martes, una jornada de máxima competitividad en la que hubo estrenos en todas las cadenas ( R.I.S., Herederos, Gominolas, Cuestión de sexo). En su regreso tras el parón navideño, la serie se emite en lunes, donde es la ficción nacional líder con una media de 2.842.000 espectadores (16,4%).
En Tocata y fuga, el grupo de Isaac ha conseguido un bolo para un concierto en la cárcel. Después del éxito del rumbacico, parece que la cosa va para adelante. Como Claudia todavía no ha podido ver a su padre, se apunta al grupo acompañada de Richi pero el viaje es más complicado de lo que pensaban ya que la furgoneta que les ha dejado Cabrero sufre un pinchazo. Una vez en la cárcel, el concierto va a resultar un auténtico desastre en todos los sentidos.
Por otro lado, Teresa sufre uno de sus depresiones habituales. Amaranta intenta ayudarle en todo lo que puede y para animar a su señora, le pide que haga una lista de las cosas que sabe hacer bien. Una de las que aparece en la lista es jugar al póker, así que Amaranta cree que si montan una timba, a lo mejor se anima y palian sus problemas económicos. Desde la llegada de Javier, el hijo de Asunción, su relación con Tano no ha hecho más que empeorar ya que ninguno de los dos se soporta, pero tienen que disimular delante de Asunción.
Los preparativos de la boda siguen para adelante y Tano comienza a estar más que ilusionado. Por eso, cuando se entera que Asunción ha organizado todo sólo para que su hijo volviera de Ginebra, no le sienta demasiado bien.
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