El programa -de ocho entregas- estará conducido por Vicens Castellano, un experto en conflictos financieros, y contará con el apoyo de dos asesores especializados.
Ajuste de cuentas, el nuevo coach de la cadena, se estrenará a las 21.30 horas con el claro objetivo de ayudar a las familias a solucionar sus problemas económicos. Este nuevo y sorprendente espacio, que consta de ocho entregas, estará conducido por Vicens Castellano, un experto en conflictos financieros que ayudará a los protagonistas a salir de una situación económica comprometida con pequeños trucos para llegar a fin de mes sin agobios.
Además, Vicens contará con el apoyo de Óscar Marcos y Cristina Castillo de Gracia, dos asesores financieros que analizarán las facturas de las familias, sus gastos, ingresos y hábitos para darles unas pautas que cambiarán tanto su vida como su forma de relacionarse con el dinero.
Vicens Castellano les enfrentará a diferentes retos, como por ejemplo, vivir sin tarjetas de crédito y con el dinero contado.
Se trata de uno de los coach más prestigiosos de España en conflictos financieros y todo un pionero de esta actividad (el coaching) en nuestro país. Le gusta definirse como un generador de posibilidades. Es decir, facilita a otras personas la consecución de sus objetivos y por lo tanto, el éxito.
Las familias con problemas
Familia Pérez Casado. La familia Pérez Casado vive en Morajeja de En medio, un pueblo de Madrid. Estaba formada por el matrimonio y las tres hijas, pero desde hace un año incorporaron un nuevo miembro a la familia: Álex, el novio de Tamara, su hija mayor. La finalidad era que la joven pareja ahorrara para independizarse. Sin embargo, han conseguido lo contrario: Álex y Tamara viven muy acomodados, pero ni aportan ni ahorran. Y para colmo, la economía familiar se ha visto muy resentida. Esperanza y Juan, los cabeza de familia, tendrán que tomar decisiones que ni ellos mismos imaginan si quieren solucionar su crisis.
Familia Camino. Cuando Miriam y Juan se casaron, no se imaginaban la grave situación financiera que atravesarían pocos meses después del enlace. Ambos aportaron al matrimonio hijos de relaciones anteriores y un deficiente sistema a la hora de administrar la casa. Su necesidad de comprar una casa más grande aumentó la mensualidad de su hipoteca. Y para mantener el nivel de vida que llevaban, Juan, que se ocupa de la gestión, solicitó múltiples créditos al consumo cuyos intereses les dejan al borde de la ruina. Su nivel de deuda ha generado un clima de desconfianza, de reproches continuos y de peleas que están poniendo en peligro la felicidad de la familia. La Familia Camino tendrá que tomar decisiones vitales que afectan a su futuro como pareja si quieren acabar con una deuda que crece día a día.
Familia Sabuco. Carlos y Olga tienen sólo 19 años y ya son padres. Tuvieron que hacerse adultos cuando sólo eran unos adolescentes. Y tanta responsabilidad les ha venido grande. Con unos ingresos bajísimos y unos gastos elevados, su economía está en crisis. El miedo les ha dejado paralizados. Olga y Carlos se sienten solos y desamparados. Y su entorno les recuerda constantemente que eran demasiado jóvenes para tener un hijo. Ambos se verán en la obligación de tomar las riendas de su vida y sacrificar muchas cosas si quiere tener una mínima esperanza en un futuro mejor.
Familia Bartolomé. Los Bartolomé no son una familia al uso: trabajan como feriantes y sólo reciben ingresos en primavera y verano. Esta situación, sumada a una mala administración y una nefasta gestión, ha hecho que esta familia esté en bancarrota, con un nivel de deuda que desconocen y unas posibilidades de futuro reducidas a la nada si no toman medidas. La situación cada vez es más preocupante: una madre que saca dinero de dónde no hay y que pide a toda su familia, se endeuda constantemente; un padre que no es consciente de las circunstancias en las que se encuentran y que antes de escuchar prefiere huir, agrava los problemas; y cuatro hijos que no aportan pero exigen, multiplican todavía más los problemas. Los Bartolomé se van a enfrentar a órdenes de embargo, deudas millonarias, impagos y un largo etcétera al que no pueden hacer frente por sus reducidos ingresos.