Con un nuevo supervisor al frente del departamento -personaje interpretado por el actor Liev Schreiber-, los forenses intentarán detener al asesino en serie que ha acabado con la vida de cuatro jóvenes en distintas décadas.
Es el argumento del primer episodio en el que interviene Keppler, el último en llegar al equipo de C.S.I. Las Vegas.
Reservado, misterioso e introvertido, así es Michael Keppler, el nuevo responsable de los forenses durante las cuatro semanas sabáticas de Gil Grissom. Su metodología de trabajo es cuestionada por Nick, Warrick y Sara cuando Keppler y Catherine fracasan en su intento de atrapar a un asesino sin informar de ello al resto de los investigadores.
La reducida comunicación que mantiene con los miembros de su equipo crean un clima de resentimiento y desconfianza en el laboratorio. Además, Keppler esconde un oscuro secreto del pasado: hace años el padre de una ex novia suya fallecida cometió un asesinato en Las Vegas, crimen que él encubrió.
Respecto al personaje que encarna en la serie, Schreiber ha afirmado que Keppler no quiere ocupar el lugar de Grissom, ya que sabe que su labor al frente del C.S.I. es meramente transitoria. En realidad, es un hombre que intenta escapar de su pasado, algo sumamente difícil en su caso. En su faceta como forense, es un líder nato.
Los asesinatos de cuatro jóvenes desconocidas
Identificar el cuerpo sin vida de una mujer desconocida y a tres jóvenes asesinadas en tres décadas diferentes y descubrir al responsable de los cuatro crímenes, constituirá la principal prioridad de los forenses en el episodio de C.S.I. Las Vegas .
En La dulce nadie, Catherine y Michael Keppler, el nuevo supervisor del C.S.I., acuden al lugar en el que se hallado el cadáver de una mujer desnuda y sin identificación en un zona aislada junto a una carretera. Las únicas evidencias que los forenses encuentran en el escenario son muestras de tierra y trozos de ramas, dado que el asesino limpió el cuerpo de la víctima con alcohol para borrar las huellas.
En el laboratorio, Greg identifica a la víctima como Veronica Sorenson gracias al análisis de una huella dactilar. Posteriormente, Catherine y Keppler descubren que un asesino en serie mató a tres jóvenes en 1979, 1989 y 1999. Sara, por su parte, contacta con David Phillips, el detective que investigó el caso de la joven asesinada en 1999, que le explica que en aquella época él trabajaba en varias investigaciones a la vez y que su jefe le pidió que archivara el caso. En la morgue, Sara y Phillips localizan el cadáver de la víctima de 1999 y Sidle recoge varias muestras de tejidos.
Mientras tanto, Nick encuentra un cabello del asesino en una de las pruebas que le entrega el detective que trabajó en el caso de 1989. Catherine, Keppler y el doctor Robbins logran que el cadáver de la mujer asesinada en 1979 sea exhumado y localizan restos de amalgama plateada, que coinciden con los encontrados en Veronica. Esta evidencia lleva al C.S.I. a creer que el asesino de las jóvenes puede ser un dentista.
Keppler, por su parte, estudia los lugares en los que se encontraron los tres cuerpos y localiza la clínica dental más próxima. Keppler y Catherine visitan el centro, donde la recepcionista reconoce a Veronica en una foto y explica que no conserva los historiales antiguos de pacientes, ya que lleva pocos años trabajando para el doctor Lowry.