
Ahora será un abogado ambicioso y que no repara en medios por ser el mejor en Lex, una nueva producción Globomedia para Antena 3 en la que ambas compañías han puesto toda la carne en el asador. Cámara vuelve a un medio que le gusta, que le valió para papeles fundamentales en el cine, medio en el que tiene pendiente el estreno de Los girasoles ciegos, película de José Luis Cuerda donde compartirá protagonismo con Maribel Verdú. Y es que, como él dice, hoy el star system está en la televisión.
¿Por qué ha vuelto a la televisión?
Porque me quedé con muchas ganas cuando dejé Siete vidas en el capítulo 89, viendo, además, el recorrido que la serie tuvo después. A mi me gusta mucho la televisión, me lo paso muy bien y la disfruto. Se me parece más la tele al teatro que el cine a la escena. Dejé la serie porque era incompatible con el rodaje de la película de Almodóvar, Hable con ella, y el tren de esa cinta no lo podía perder. Hubo crisis en su día porque pensaron que mi ausencia podía perjudicar a Siete vidas, pero la serie levantó el vuelo, lo que demuestra que en la televisión nadie es imprescindible.
¿Usted se considera un cómico?
A mí la palabra cómico, que tanto empleaba Fernando Fernán Gómez, me encanta. A mi la comedia me fascina, pero me da la sensación de que los grandes actores con los que he compartido camerino, experiencias, roulottes y viajes afrontan todo trabajo desde el mismo lado. No hacen diferencias e intentan plasmar su trabajo desde una misma verdad y naturalidad. No me imagino a Carmen Machi siendo mala actriz en un drama. Es buenísima. Cuando alguien tiene ese don de la genialidad ...¿Que si yo tengo ese don? No, pero además me horripilaría ser yo quien diga.
En la nueva serie cambia radicalmente de registro. Es un abogado ambicioso, frío, perverso, capaz de hacer trampas...
Él quiere ser el mejor y para eso hay que hacer trampas en la vida. Mario Estrada no se pone límites y en esas condiciones uno siempre resulta peligroso. Es un buen abogado, sabe cómo tiene que defender y quiere sacar partido de ello. No es ningún tonto.
¿Se identifica en algún aspecto con este personaje?
Es bastante lejano a mí. Pero en su parte personal es un desastre, y ahí sí me podría parecer porque es leal y también desleal con amigos o pareja... En esa parte humana yo creo que todos nos vemos reflejados, pero también con los miembros del bufete porque el despacho es un pequeño universo.
¿Su personaje tiene algo que ver con un abogado real?
No. Estamos a años luz. Los abogados reales de alto standing son mucho peores que yo. Nosotros estamos haciendo ficción, y espero los abogados no se sientan ofendidos porque estamos proponiendo una ficción para acercarnos a ver cómo es la justicia en España.
Va a tener ocasión de que le vean en la pequeña pantalla en un papel diferente, distanciado de la comedia...
Es un reto porque si el espectador está esperando ver un Siete vidas 2 pues no, se confunde. Sí es cierto que como me fui de aquella comedia en un momento álgido de audiencia y seguro que la gente espera verme en el mismo registro. Y habrá situaciones divertidas, pero no sólo eso porque también contiene drama y emociones.
¿Tiene miedo a que la serie no obtenga el respaldo de la audiencia?
He aprendido a valorar que no es culpa mía, al menos no sólo mía, sino de la contraprogramación, del horario, de si el ritmo es apropiado, si ese día hay un acontecimiento especial...Yo me acuerdo que cuando empezó Siete vidas hacíamos un 15% y Telecinco aguantó milagrosamente. Tardamos mucho en arrancar, aunque en aquel tiempo la serie era barata.
Ahora no hay mucha paciencia...
No, duran dos días si no hay audiencia, y no me extraña porque la competitividad es mucho más fuerte. Ahora bien, la apuesta personal de Globomedia en esta serie es grande. Y Antena 3 está cuidando mucho las series.
¿Siete vidas fue la responsable de su salto al cine?
Sí es cierto que si eres alguien popular vienes bien para una película. Salir en series y tener éxito en ellas ya no viene mal para el cine. Antes no, resultaba fatal para los cineastas que hubieras trabajado en la televisión. Cuando hice con Andrés Pajares ¡Ay señor, señor! hubo algunos problemas para hacer películas. Pero ahora la popularidad de la tele viene bien y hay un constante flujo entre la televisión y el cine que antes no existía. Sobre todo por la gente joven que va al cine. El star system está ahora en la televisión. No hay más que ver en el último Festival de Málaga con Miguel Ángel Silvestre, Alex González, Belén Rueda... La televisión es una cantera maravillosa porque te forma durante muchísimos capítulos. Yo no sabía lo que era una cámara cuando estudiaba Arte Dramático, me enseño a ponerme delante de ella Andrés Pajares en ¡Ay, señor, señor!. Me enseñó gran parte de lo que he sabido hacer.
Un Andrés Pajares que está hoy en horas bajas...
Sí. Conmigo fue un ser especial y un tipo que me enseñó muchas cosas. Me entristece que le vaya mal porque no se lo merece.
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