José María Pou, entre 'Arte' y 'Policías' (II)
'No podía negarme a hacer 'Arte' en Barcelona, explica el artista catalán al insistir en el desdoblarse diario que le exige la serie de televisión, que volverá a Antena 3 en abril.
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Colpisa
-¿Con cuál de los personajes que interpreta tiene usted más que ver?
-Ferrer es un personaje enigmático, muy serio, que oculta mucho más de lo que dice, concentrado, y en límite de expresión. Me gusta esa imagen que inspira, de hombre recto que exige de sus hombres pero al mismo tiempo inspira seguridad. Este personaje es otro ejemplo más de mostrar que no hace falta hacer grandes alardes expresivos para demostrar a la gente que eres buen actor. Personaje muy distinto al Marcos de 'Arte', que es extrovertido, pasional y se excita muchísimo. Soy muy afortunado por poder dar vida a los dos, aunque por eso los actores estamos todos tan locos.
-Además, la recompensa en televisión es, entre otras, que paga muy bien, ¿no?
-En la televisión se puede hacer dinero mucho más rápidamente que en el teatro, en menos espacio de tiempo, porque en la escena has de trabajar como una hormiguita de forma muy continuada para ganar dinero. Pero la televisión no es el Dorado, está justamente pagada teniendo en cuenta el alcance que tiene.
-¿Qué otros títulos le gustan de la televisión?
-Series como 'El grupo'. A mí me hubiera gustado mucho formar parte del reparto de un producto como este. Es una pena que en este momento el gran público no haga un hueco para que estas series puedan convivir con las más ligeras, o las de mayor acción. Por otra parte, las televisiones tenían que acostumbrarse a que a series de estas características no se les exija el mismo nivel de audiencia que otras más fáciles.
-¿Se hace ahora una televisión facilona?
-Excepto en la ficción dramática, donde se ha avanzado muchísimo, efectivamente se fabrican muchos producciones fáciles de seguir. Fuera de la ficción dramática y de la información yo nunca he visto tantos mamarrachos delante de la pantalla como ahora. Espero que pase ese sarampión pero me da mucha pena ver cómo la televisión, un medio en el que siempre se ha dicho que no se puede malgastar un minuto porque es oro puro, esté derrochando horas y horas con programas y entrevistas que no hablan más que de esperpentos. Hay que decir que esos monstruitos y pedorritas no son representativos de la sociedad española y que algunos profesionales de la televisión van a buscarlos con lupa porque saben que son carne de circo.