Amable, responsable y trabajador, capaz de abandonar su país por amor y enfrentado a los problemas que le acarrea tener un físico de infarto. Así es Dimitri, el nuevo personaje de 'Yo soy Bea' encarnado por Darek Miroslaw.
"Tuve que preparar un guión y pasar un casting en el que traté de hacerlo lo mejor posible. La mayoría de la gente pensaba que no iba a ser capaz por cuestiones de idioma, pero lo trabajé a conciencia y al final quedaron tan contentos con mi participación que me seleccionaron, ha explicado Darek, que con este papel realizará su debut en el mundo de la interpretación: Trabajar en Yo soy Bea supone una oportunidad para explotar una faceta que hasta ahora no había tenido muchas ocasiones de mostrar, y resulta estupendo poder hacerlo en un proyecto tan serio y que tiene tanto éxito.
Tras algunas aventuras y desventuras que desembocarán en una intensa amistad con Be y Adriana, Dimitri terminará por colocarse como nuevo vigilante de seguridad de Bulevar 21.
En lo que respecta a su papel en la serie, ha comentado: Me siento identificado con mi personaje porque ambos somos dos chicos extranjeros que han salido de su país y han venido a España para buscar una vida nueva, pero tendré que conocerle un poco más a fondo para encontrar nuevas semejanzas y discrepancias.
Un físico espectacular, el principal problema de Dimitri
Dimitri vino a España desde su Rusia natal para conseguir dinero y poder regresar a su país para construirse una casa en la que vivir con su novia, Olga, a la que ama con locura. Sin embargo, al poco tiempo de llegar se topó con un problema que ya le perseguía en su país de origen: su impresionante aspecto físico. En Rusia tuvo que abandonar su sueño de ser policía cuando fue acosado por una superior; en España, su enorme atractivo le condujo a quedarse en la calle, sin empleo ni techo, cuando la novia del amigo que le daba trabajo y cobijo se metió por sorpresa en su cama.
Desesperado, Dimitri se vio obligado a trabajar descargando camiones en Mercamadrid por las noches para poder alquilar un sofá en casa de Adriana, la única mujer que lo ve como una fuente de ingresos y no de placer.
Dimitri es un hombre sensible, generoso y positivo que no deja de sonreír por muy dura que sea la realidad y que intenta hacer amigos en todas partes pese a la gran dificultad que supone no conocer el castellano. La amistad que entabla con Adriana y posteriormente con Be -que alquila el mismo sofá para dormir en casa de ésta cuando Dimitri está trabajando por las noches- abre ante sus ojos un nuevo mundo lleno de posibilidades para mejorar su futuro, ya que no tardará en comenzar a trabajar como vigilante de seguridad en Bulevar 21.