La audiencia ni tan siquiera se interesó por la sorpresa final de la ceremonia, cuando "
Crash" obtuvo el Oscar a la mejor película en lugar de "Brokeback Mountain" que, con sus ocho candidaturas, parecía destinada a la gloria. Según los datos aportados por Nielsen, 38,8 millones de personas siguieron la ceremonia en Estados Unidos.
La cifra es la más baja desde el 2003, cuando la victoria de "
Chicago" interesó aún menos y tan sólo fue seguida por 33 millones de espectadores. Para cuando llegó la victoria de "Crash", con un total de tres galardones incluido mejor montaje y mejor guión original, tan solo un 40 por ciento de los televisores en todo el país tenían la ceremonia en sus pantallas.
Entre las razones que la prensa subraya para esta prevista caída está no sólo el carácter minoritario de estas cintas sino la falta de emoción en la competición, sin grandes estrellas o polémicas. Además está la figura del maestro de ceremonias, el humorista del falso informativo "The Daily Show",
Jon Stewart, un desconocido para el gran público que no consiguió calentar a la audiencia más allá de sus adeptos.
También fue una velada donde finalmente no existió un gran ganador y donde cuatro películas consiguieron tres premios por cabeza. Al igual que "Crash", "Brokeback Mountain" obtuvo tres galardones al mejor director para el taiwanés
Ang Lee, mejor guión adaptado y mejor banda sonora para el argentino
Gustavo Santaolalla. Tanto "
King Kong" como "Memorias de una Geisha" obtuvieron otros tres galardones cada una en categorías técnicas, y todos los premios de interpretación fueron a películas diferentes para cuatro noveles en estas lides. El de mejor actriz fue para
Reese Witherspoon, por "En la cuerda floja"; mejor actor para
Philip Seymour Hoffman, por "
Capote"; mejor actor secundario para
George Clooney, por "
Syriana" y mejor actriz secundaria para
Rachel Weisz, por "El jardinero fiel".