Jose María Pou interpreta al inspector Ferrer en 'Policías'

'Me enamoré de Ferrer a partir del momento en que me ofrecieron el papel'.
José María Pou iba para periodista radiofónico, pero la mili cambió su destino. Para ocupar sus tardes libres en Madrid, donde estaba destinado, se matriculó en la escuela de Arte Drámatico. Sus compañeros y profesores le convencieron para que no abandonara la interpretación. Acabó la carrera en 1970, con excelentes notas, y al día siguiente debutó en el teatro.

-¿Habrá una cuarta y una quinta temporada de Policías con José María Pou al frente?

-Estamos grabando la cuarta y no digo que no a una quinta. Si lo que marca la vida de las series es la respuesta de la audiencia, Policías puede convertirse en un clásico. Estoy muy contento con mi personaje.

- ¿Qué es lo que le gusta tanto de su personaje?

-Me enamoré de Ferrer a partir del momento en que me ofrecieron el papel. Es la primera vez que acepto un trabajo en una serie sin haber leído el guión. Fue una especie de corazonada y no me arrepiento.

-¿Se siente cómodo en la piel de este hombre oscuro, taciturno y enigmático?

-A lo largo de mi carrera he interpretado todo tipo de papeles, pero más cómicos y extrovertidos. El reto era hacer un personaje de este estilo: taciturno, serio y, sobre todo, enigmático. Es una palabra que me entusiasma.

-¿Y se parece en algo a usted?

-No. La gente que me conoce bien dice que soy un niño grandote de 1,95 metros. Estoy continuamente de broma, canto por los pasillos...

-Ferrer no ha ascendido porque no quiere hacer despachos. ¿Usted los ha tenido que hacer?

-Yo no lo he hecho nunca porque no me apetece. Llevo a gala no haber aparecido jamás en la prensa del corazón.

- Su primera vocación fue la radio.

-Sí. Empecé con 19 años en programas musicales, pero a los 20 me llamaron para el servicio militar en Madrid. Fue un acierto del destino. Me matriculé en Arte Dramático, debuté en el 70 y no he estado parado ni un día. Soy un ser afortunado y tocado por la varita de los dioses.

-Más tarde volvió a hacer radio.

-En los años 80 recibí una llamada de RNE y me ofrecieron un programa. Quise hacerlo sobre comedia musical, que es una afición mía. Era para tres meses y ha durado catorce años.

-¿Le llueven las ofertas?

-Lo digo con humildad y cierto pudor, pero en el último año y medio me han ofrecido ocho o nueve películas, que no he podido hacer porque Policías absorbe mucho.

-¿Qué hace cuando no está trabajando?

-Reunirme con mis amigos, que no son de la profesión; leer e ir al cine. Igual que hay gente de misa diaria, yo soy de cine diario. Oír música y mis escapadas a Londres y Nueva York. Igual que al móvil hay que dejarlo enchufado para que se recargue, a mí hay que llevarme a Nueva York.

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