A pesar de sufrir amnesia crónica desde hace años, anomalía que le produce serios problemas de memoria inmediata, el participante salmantino, actualmente desempleado, resolverá con absoluta brillantez las 25 definiciones de El Rosco, la prueba más exigente del concurso presentado por Christian Gálvez.
Siempre voy a una velocidad de vértigo
Emilio Maestro, de 43 años, ha conseguido resolver la decisiva prueba con una dificultad añadida a las propias de la participación en un reto de este calibre: Sufro insomnio crónico, que me causa problemas de memoria inmediata; voy a una velocidad de vértigo y siempre digo lo primero que se me ocurre porque luego no recuerdo las definiciones y muchas veces tampoco en qué letra he dicho pasapalabra. Soy un tipo que ha afrontado Pasapalabra con un handicap que me obliga a estar con una tensión enorme.
El ganador del bote más alto de la segunda temporada del concurso en Telecinco, que en sus tres intervenciones anteriores ha conseguido resolver al menos el 92% de la prueba de El Rosco, ha destacado el esfuerzo que llevé a cabo para concentrarme absolutamente en la prueba, un esfuerzo psicológico enorme, por lo que respondía sin parar y prácticamente sin pronunciar pasapalabra. Cuando estoy en racha puedo responder alrededor de 15 ó 20 palabras seguidas, en una sola tanda.
Además, se ha referido al insomnio que sufre como un problema de tensión. Ante un estado de tensión muy fuerte, el estrés que se genera produce una sustancia similar a la cortisona que afecta a la memoria inmediata de un modo brutal. Es pura supervivencia. Tu cerebro da la orden de que no merece la pena que un contenido esté ahí y lo borra. Así que no es bueno estresarse.
El participante, residente en Salamanca con raíces extremeñas, ha descrito los instantes decisivos de la prueba: En la última fase estuve dudando entre dos palabras. La definición era Con la ‘n’, ciudad del interior de Japón sede de los Juegos Olímpicos de Invierno del año 96. La respuesta era Nagano pero tenía dudas también con Nagoya, aunque tenía la sensación de que era puerto de mar. Fue también algo de casualidad, porque me sonaban tres o cuatro términos que empezaban por ‘n’ y Nagasaki no era y nipón tampoco. Me la jugué y gané. No me lo creía. Tuve mucha suerte con las preguntas, que eran de una dificultad media, y lo mejor de todo es que me acordaba de las respuestas.
Maestro, que se define como un desempleado de 43 años con problemas de memoria, ha incidido en que hay que animar a la gente a que participe en estos concursos porque existen muchas personas que por diversas limitaciones no se atreven y no debería ser así.
La interpretación y el deporte al máximo nivel se unen ante un objetivo común: la victoria final
La actriz Carmen Morales y el portero campeón del Mundo con la Selección Española de balonmano, David Barrufet, han recorrido junto a Emilio Maestro gran parte de su travesía por el vocabulario español. Ambos han resuelto con éxito las pruebas previas que han otorgado al participante unos segundos vitales para enfrentarse con garantías a la prueba definitiva: He tenido la suerte de contar con unos colaboradores realmente buenos. Ellos fueron en gran parte responsables del buen humor que ha reinado en el plató, situación que ayuda muchísimo a relajar las tensiones. La distensión que te proporciona su participación te ayuda en gran medida a conseguir tu objetivo. Fueron realmente fantásticos.
Lejos de que entre sus intenciones a la hora de emplear el dinero del bote se encuentren asuntos inmobiliarios, el concursante se ha decantado por algo más original: Intentaré emprender algún tipo de negocio en el que no tenga que explotar a nadie. Es difícil pero ahí está el reto. Puede que sea algo relacionado con el mundo de las telecomunicaciones.
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