Audiencias TV: Lunes, el día más triste
Sin Águila Roja, los lunes se han convertido en un erial en el que ninguna cadena acierta a programar un espacio que enganche a la audiencia.
Sin dinero no hay rock and roll. Ni programas con tirón. Ni buenas audiencias. Ni los jugosos ingresos de la publicidad de los que sobreviven las televisiones.
Todos coincidiremos, es cierto, que el talento para elaborar un buen producto también es necesario y vital. Pero incluso con talento, sin dinero es difícil conseguir grandes cosas.
Todo esto viene al caso de las pobretonas audiencias que están consiguiendo las televisiones con los espacios que programan en prime time.
Ningún programa, en ninguna cadena, franqueó la barrera de los tres millones de espectadores en el prime time. Y, lo que es peor, todos se quedaron por debajo del 15 por ciento de cuota de pantalla que diferencia a los programas premium de aquellos que solo son buenos espacio, según los datos de Kantar Media.
Solo un espacio, la segunda edición del TD2 de TVE sobrepasó esa frontera crítica con 3.273.000 espectadores, para un 17,7 por ciento de audiencia. Ni uno más.
Y la pregunta es: ¿qué ponen en las cadenas a las 10 de la noche para que el público esté escapando?
Ayer, La 1 programó la película Goldeneye, de la saga 007, con Pierce Brosnan; Antena 3, un especial del programa de documentales Equipo de investigación sobre el caso Urdangarín; Cuatro, una nueva edición del concurso ¿Quién quiere casarse con mi hijo?; Telecinco, un Gran Hermano: Última hora que llegó hasta las 23.30; y La Sexta, los dos capítulos finales de la excelente serie Crematorio.
Solo la película Goldeneye, con 2.666.000 espectadores y Gran Hermano: Última hora, con 2.487.000 espectadores
Todo lo demás por debajo de los dos millones de espectadores.
¿Es una crisis de productos o una crisis del modelo televisivo? Un poco de todo: porque ni hay ideas originales ni el dinero suficiente como para comprarlas o llevarlas adelante.
Y eso está consiguiendo, como ya hemos dicho otras veces, que sean programas de otras franjas horarias los que se lleven el gato al agua y sean esos programas los más vistos del día.
Ayer, por ejemplo, el espacio más seguido de la jornada, fue el TD2 de La 1, con 3.273.000 espectadores; el segundo, el Pasapalabra de Telecinco, con 2.884.000 espectadores; el tercero el informativo de las 21 horas de Telecinco, con 2.822.000 espectadores; el cuarto, Amar en tiempos revueltos, de La 1, con 2.740.000 espectadores; el quinto, el TD1 de La 1, con 2.728.000... Todos fuera del prime time.
Hay que bajar hasta el sexto y el séptimo puesto de los espacios más vistos del día para encontrar espacios del prime time: la película Goldeneye, de La 1, y Gran Hermano: Última hora, de Telecinco.
Demasiado poco para ser las grandes apuestas de las cadenas en una noche, la del lunes, que tras las desaparición de la parrilla de la serie Águila Roja, se ha convertido en un erial en el que ninguna cadena ha querido (o podido) hacer una buena apuesta.
El campo está preparado; ahora solo necesita a alguien que lo siembre para que dé buenos frutos.