Katherine Heigl: 'Gracias al éxito siento menos miedo'
Tras cinco años dando vida a la doctora Izzy Stevens en la serie "Anatomia de Grey", Katherine Heigl quiere pasar página. Su nuevo papel como madre (adoptó una niña coreana hace pocos meses) unido a su deseo de asentarse en Hollywood, le obligó el pasado enero a despedirse de sus compañeros y dejar la ficción que le hizo popular. Aunque todavía los seguidores de las historias ambientadas en el hospital Seattle Grace podrán verla en los últimos capítulos de la sexta temporada que emite en "prime time" cada martes Cuatro.
PREGUNTA: ¿Cómo ha cambiado su vida en los últimos seis años desde que empezó a rodar Anatomía de Grey?
RESPUESTA: Muchísimo. Ahora tengo grandes oportunidades en mi trabajo pero al mismo tiempo he perdido mucha libertad. Gracias al éxito siento menos miedo cuando pienso en el futuro. Ya no me preocupa encontrar trabajo porque lo tengo asegurado para los próximos tres años aunque eso, sí, no tengo tiempo para mí.
P: ¿Qué le ha llevado a despedirse de la serie?
R: He trabajado intensamente durante seis años en el cine y en la televisión y necesitaba dedicar más tiempo a mi familia. Acabo de adoptar una hija a quien quiero dedicar todo mi tiempo. Ha sido una decisión difícil de tomar pero era lo que yo quería. Espero no haberme equivocado.
P: ¿Influyó en su despedida que la serie estuviera perdiendo audiencia?
R: La calidad de la serie ha sufrido en los últimos años pero para mí lo más importante en estos momentos es pasar tiempo con mi hija Naleigh. Me rompía el corazón no estar con ella.
P: ¿Cómo ha sido la despedida?
R: Todas las despedidas son amargas. Se han dicho muchas cosas que no eran ciertas. A mí me gusta hablar con la verdad, ser directa y eso a veces tiene consecuencias. Ha sido complicado conseguir que fuera una despedida amistosa. Cuando adopté a mi hija todo cambió para mí. Cambió mi deseo de trabajar a tiempo completo. Sé que estoy decepcionando a muchos admiradores de la serie pero tuve que tomar esta decisión.
P: Con el éxito llega la fama, ¿es más fácil enfrentarse a ella después de luchar durante muchos años en Hollywood?
R: A la fama no se acostumbra nadie, no hay manera de estar preparado para ella. Aprecio que el público vea mi trabajo pero no quiero perder mi privacidad a costa de mi profesión. Es horrible no poder ir a cenar sin encontrarte con la cámara de un fotógrafo. Cuando entro en un local o voy andando por la calle y todos me miran, me siento como si estuviera desnuda.
P: ¿Crecer dentro de la comunidad mormona marca de algún modo sus decisiones profesionales?
R: Digamos que he elegido personajes que no hubiera podido interpretar si aún estuviera practicando regularmente la religión mormona. Del papel que interpreto en 'Killers' seguramente que no se habrían sentido orgullosos pero al mismo tiempo no sería yo la persona que soy hoy sin su influencia en mi vida. Su religión me ha ayudado mucho sobre todo en un mundo tan competitivo como es Hollywood.
P: Se han dado muchos cambios en su vida desde que empezara en Anatomía de Grey...
R: Sí, aunque la principal, la adopción de mi hija, se ha dado hace relativamente poco. Mi hermana es coreana y no puedo imaginar mejor forma de empezar una familia que con un hijo adoptado. Para mi es algo natural. Elegí Corea por mi hermana, que tiene dos hijos. Somos todos una familia de coreanos (se ríe).Creo que es maravilloso cuando uno ve la adopción como algo natural aunque no dejo de recordarme que otras personas lo ven como algo sorprendente. Mi marido y yo tenemos planeado adoptar de nuevo.