Berlanga, Cuerda, García Sánchez, Garci, Borau o Albadalejo. Son sólo algunos de los directores que contaron con Antonio Gamero, un reconocido actor secundario que falleció este lunes a los 76 años en Madrid víctima de una larga enfermedad circulatoria. Sus largos y característicos bigotes aparecieron en más de 150 películas y series de televisión, como ´La huella del crimen´, ´Médico de familia´ o ´Hermanas´.
El actor madrileño ya había trabajado con el realizador en ´Las truchas´, ´Colorín Colorado´, ´Hay que deshacer la casa´, ´La marcha verde´ o ´Suspiros de España (y Portugal)´, entre otros filmes. Gamero había llegado de casualidad a la interpretación, después de estudiar Derecho y trabajar en Telefónica. Pero le picó el gusanillo y empezó a trabajar en pequeños papeles de forma constante. Así aparece, además en las películas del director salmantino, en ´La vaquilla´ o ´Todos a la cárcel´ de Berlanga; ´El bosque animado´ o ´Amanece que no es poco´ de Cuerda; ´Furtivos´ de Borau´ o ´La estanquera de Vallecas´ de Eloy de la Iglesia. En 1999, Miguel Albadalejo le convirtió en el abuelo de ´Manolito Gafotas´, un papel que le convirtió ya en un referente y que repitió en la serie del mismo nombre.
Hombre comprometido con la izquierda, militaba desde 1957 en el Partido Comunista, por lo que fue condenado a dos años de cárcel que pasó en Carabanchel. Allí, le dieron una paliza que le dejó una sordera como secuela y le obligó a usar audífonos el resto de su vida. Amigo íntimo de Rafael Azcona, el mítico Café Gijón pierde a otro de sus ilustres contertulios.