Dos mujeres serán las protagonistas del primer cambio radical. Una de ellas vive acomplejada por su físico y, la otra, por su dentadura. Son parte del grupo de 18 afortunados que han logrado ser elegidos pra participar en el programa de entre los 45.000 que se presentaron.
El primero de los casos es el de una treintañera casada y con dos hijos a la que le encantaría desarrollar un trabajo de cara al público pero no se atreve a intentarlo porque su aspecto no le satisface en absoluto. Incluso confiesa que llegó a rezar durante sus embarazos para que sus hijos no se parecieran a ella.
La otra mujer que se somete a un cambio en el primer programa tenía un hueco de seis milímetros que separaba sus incisivos, lo que hacía que no fuera capaz de sonreir. Además, esta joven de 26 años considera que su cuerpo no tiene forma y tampoco está contenta con su nariz ni con su pecho. El equipo formado por 25 profesionales de prestigio internacional se ha encargado de solventar sus problemas.