Mientras realizan una excavación arqueológica en Libia, un equipo de
arqueólogos encuentra enterrado un basilisco petrificado que deciden trasladar para estudiarlo al Museo Nacional de Historia de una pequeña localidad estadounidense. Durante la presentación al público, y coincidiendo con un eclipse solar, la piedra se derrite y devuelve la vida al basilisco milenario, que no tarda en descargar su ira contra los asistentes.