Marcelino, joven viudo y propietario de una fábrica de chocolates en Soria, viene a Madrid a buscar novia. Encuentra a Maribel, prostituta de buen corazón. Sucesivos malentendidos hacen imposible que se descubra la verdad de la vida que lleva Maribel. Sus amigos desconfían de las intenciones de un hombre tan bondadoso e inocente pero tanto éste, como su tía y madre, aceptan de buen grado el matrimonio con una joven tan moderna.