Los policías siempre han sido ídolos para Freddy Heflin. Por su carácter amable y manejable, consiguió ser el sheriff de una pequeña ciudad de Nueva Yersey donde viven numerosos policías de Nueva York. Un oficial de asuntos internos aparecerá en el pueblo para investigar algunos policías corruptos y tendrá la ayuda del sheriff Heflin. Pronto descubrirá que los que eran sus héroes harán todo lo posible para bicotear la investigación y salir impunes de los delitos que han cometido.