Beltrán, un músico de poca importancia en una orquesta llamada Danzón, se lamenta de su mala suerte, ya que ha sido abandonado por su mujer, lo que le sume en la desesperación. Azuquita, su amigo y compañero de fatigas, un bongonsero hispano-cubano, le aconseja que ponga la mar por medio y se vaya a la Habana a relajarse. Allí conoce a Raquel, que le devuelve la confianza en sí mismo, pero pronto surgirán los celos...