En un pueblo irlandés se descubre que a alguien le ha tocado un premio gordo de lotería. Jackie y Michael son dos jubilados que consiguen localizar al ganador, que ya no vive entre ellos, porque ha muerto de la impresión al enterarse de la noticia. Todo el pueblo se pone de acuerdo para que el premio no se pierda y puedan repartírselo entre todos.