Sofía recibe la noticia del suicidio de su madre con aparente pasividad. A partir de ese momento, su conducta resulta sospechosa para Eduardo, su marido. Temiendo perderla, contrata al detective Goyo Lamarca para descubrir las claves de su comportamiento. Por su parte, Lamarca vive obsesionado por un sueño que se repite con frecuencia. El detective tratará de descifrar este misterioso sueño implicando en el mismo a las personas relacionadas con su actual investigación.