Robert Marling es un hombre de buenas intenciones, pero con hábitos poco recomendables. Su adicción al juego y la bebida destruyen su carrera como arquitecto y le llevan al divorcio, con la consiguiente batalla legal por la custodia de su hijo. Un amigo de Robert, propietario de un club de striptease, le encarga la remodelación de su local Allí conocerá a una bailarina transexual que tiene visiones muy violentas de acontecimientos futuros.