Al final del siglo XV, la familia Borgia causa miedo y estragos. Lucrecia es un pobre peón en manos de su hermano y los planes sucios para engrandecer el nombre de la familia. A sus 18 años, anda perdida entre un amplio mosaico de complots emocionales y políticos. Una malvada tela de araña en la que se ve atrapada como una víctima desafortunada, no como una asesina sin corazón