Lucía, una joven maestra que vive en Madrid, regresa a su tierra con su hija Clara tras la muerte de su padre. Allí se reencuentra con La Isla, su pueblo de su infancia, y con el nuevo universo de plástico de los invernaderos agrícolas, donde existe una extraña mezcla pluriétnica, fruto de sucesivas migraciones. En el aire se respira el miedo a la diferencia y un creciente ambiente de tensión. Lucía decide quedarse allí para continuar el negocio de su padre, pretexto que aprovecha para dar un giro a su vida. Es entonces cuando conoce a Curro, un hombre sin raíces que también busca un sitio al que pertenecer. Entre los dos, que se sienten solos y desarraigados, surge una atracción que los llevará a vivir una apasionada historia de amor.