Powder es el apodo que dan al protagonista debido a su insólito aspecto: es albino, carece de cabellos y tiene unos extraños ojos. Apartado del resto del mundo ha crecido en casa de sus abuelos hasta la muerte de estos y, entonces, es internado en una institución estatal. Allí sus características despiertan recelo y burlas, pero Powder también tiene otras dotes: una mente desarrolladísima y un dominio de sus facultades como la telepatía y la telekinesia.