Kelly es una joven de quince años que tiene unas relaciones bastante problemáticas con su madre, Laura. Kelly es fruto de un anterior matrimonio de Laura con un hombre que tenía problemas con el alcohol y pegaba con frecuencia a su mujer, el cual terminó suicidándose. La falta de cariño de su madre hace que Kelly busque consuelo en un compañero de clase primaria. Pero los importantes enfrentamientos con su madre la llevan incluso a agredirla físicamente. Ésta, aconsejada por la policía, denuncia los hechos pensando en un escarmiento, pero la máquina administrativa se pone en marcha y Kelly es internada en un reformatorio.