En diciembre de 1787, la goleta real Bounty, de tres palos y noventa y dos pies de eslora, sale del Puerto de Portsmouth con destino a Tahiti. La manda el capitán William Bligquien lleva como segundo al oficial Feltcher Christian, un joven y refinado aristócrata que escogió la marina porque se aburría en los numerosos palacios familiares. Pronto sobrevendrán enfrentamientos del capitán Bligh, un marino a la antigua usanza, con los nuevos sistemas de su segundo.