Ésta es la historia de Salvador Puig Antich, un joven de 25 años, de carácter rebelde e inconformista, que en la España de finales del franquismo eligió luchar por sus ideas políticas hasta las últimas consecuencias. Salvador era militante del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), un combativo grupo anarquista catalán. Atracaban bancos para promover la lucha obrera, editando publicaciones clandestinas, ayudando a los huelguistas y los trabajadores presos. Tras un confuso tiroteo en una operación policial, Salvador es acusado de la muerte de un subinspector de la policía y encerrado en la cárcel Modelo de Barcelona. Mientras espera un consejo de guerra, se produce el atentado de ETA contra el presidente Carrero Blanco. El joven activista se convertirá en la víctima que el régimen necesita para tranquilizar a ciertos sectores y fortalecer su imagen ante los acontecimientos. Los desesperados esfuerzos de abogados, familia y compañeros por evitar su condena a muerte resultarán inútiles.
El 2 de marzo de 1974, el joven militante del Movimiento Ibérico de Liberación, Salvador Puig Antich, se convirtió en el último preso político ejecutado en España mediante garrote vil. Ésta es su historia y la de los intentos desesperados de su familia, compañeros y abogados por evitar su ejecució...