Una pareja de amantes, Ned y Jude, se lleva un puñado de diamantes durante el atraco a una joyería, en el que mueren tres personas. Ned es detenido en la fuga, aunque consigue escapar enseguida de la policía. El joven jura vengarse de Jude, quien le arrojó del coche en plena marcha, mientras ambos huían del lugar del crimen.