Un matrimonio de mediana edad debe asistir a una boda. Se convertirán en las estrellas de la fiesta con todos los invitados a su alrededor escuchando el relato de lo que les ha sucedido en las últimas horas: estuvieron a punto de morir asesinados. La noche anterior tenían un invitado a cenar, cuando irrumpió en su piso un joven, amigo de sus hijos, que dijo ser el hijo del famoso actor Sidney Poitier. Y los cuatro se quedaron a cenar en casa. Días después formaban parte del numeroso grupo de personas que había vivido la misma experiencia.