En 1982, el húngaro Aro Tolbukhin es condenado a muerte tras quemar vivas a siete personas en la enfermería de una misión en Guatemala. Unos documentalistas canadienses intentan descubrir los motivos del enigmático personaje. El trabajo terminado en la actualidad, muestra una infancia atormentada en Hungría. Aro tenía una hermana gemela, la madre murió al nacer ambos y el padre intentó mantener la ficción de que vivía. Los niños crecieron con cierta confusión entre la vida y la muerte. La hermana también muere, tras horribles quemaduras en la adolescencia y Aro tiene desdoblamiento de personalidad.