Un grupo de actores se reúnen en un destartalado teatro del Off Broadway para ensayar la obra Tío Vania, de Anton Chejov, bajo la dirección de André Gregory. En las interpretaciones de los actores, la barrera entre realidad y ficción no está muy delimitada, aspecto que se acentúa debido a que los actores utilizan ropa moderna durante la representación y hablan entre ellos como si lo hicieran en la calle y no estuvieran declamando el texto de Chejov.