Algunos ejemplos de cómo las mujeres se las arreglan para atrapar a los hombres poco dispuestos al matrimonio: Eladio es un joven ingenuo que está enamorado de Ignacia, una moza deseosa de casarse, cueste lo que cueste, idea una trampa para llevar Eladio al altar. Luisa, la asistenta de un médico militar norteamericano, a quien termina cazando haciéndole creer que tiene otro pretendiente; y Purita, una chica cuyo novio rechaza el matrimonio hasta terminar de pagar un piso.