Arvella Whipple ha enviudado recientemente y marcha con sus tres hijos hacia la frontera californiana, durante la fiebre del oro, a la conquista del Oeste. Tras establecerse en la pequeña localidad de Lucky Diggins, luchará por sacar a su familia adelante a pesar de las reticencias de su hija de trece años, que no ve con buenos ojos aquel lugar incivilizado, lleno de personajes salvajes y de mala vida.