Nuria, la joven y guapísima esposa de un rumano multimillonario, historiador, aburrido y sordo por más señas, decide entrar en la viudedad, y para ello convence, por separado, a dos de los que fueron sus pretendientes, Roberto Clavijo, soltero y ortitólogo; y Pepe Orozco, también soltero y corredor de fincas. Uno de los dos tiene que acabar con el rumano a cabio de este favor: Nuria, que es muy decente, recompensará al ejecutor con una entrega de por vida.