Para Daley es su último día de trabajo en el aeropuerto. Trabaja como maletero y todo el mundo parece tener mucha prisa. Un viajero le increpa porque le ha desaparecido su maleta que contenía material fotográfico, otro pregunta por esquíes. Cuando cree haber acabado, recoge su coche y dentro, aparece el pasajero de la maleta perdida que le exige que le lleve a la gasolinera más próxima. En unos instantes son tiroteados por unos extraños.