A principio de los años 60, en un pueblo de los Estados Unidos, blancos y negros viven plenamente integrados y ajenos al racismo imperante en casi todo el país. Un joven blanco y una joven negra, que son novios desde hace tiempo, deciden casarse cuando ella queda embarazada. Durante la noche de bodas son detenidos por la policía que irrumpe violentamente en su dormitorio, porque las leyes del Estado prohíben el matrimonio entre blancos y negros.