Taggart es enviado a una pequeña población de los montes Apalaches donde ha sido asesinado un compañero. Además, se están llevando a cabo peligrosos vertidos tóxicos, causantes de serias enfermedades a los habitantes de la zona, en especial a los niños. El hermetismo de la gente no facilita la investigación de Taggart, pero pronto relaciona el caso con un empresario sin escrúpulos llamado Orin Hanner, que tiene amenazado al pueblo entero.
En las hermosas y pacíficas colinas de Jackson, una pequeña localidad en el sudeste del estado de Kentucky, la tierra se muere. Las toxinas que vierte las bombas químicas que han sido abandonadas en una mina podrían trasformar a Jackson en una tierra baldía si nadie detiene esta situación. El agente...