Juliette se queda embarazada con 20 años, pero Matías, el padre, se siente demasiado joven para asumir su paternidad. Juliette decide tener al bebé por encima de todo. También se opone su madre, Julia, antigua niña-estrella, nerviosa y cleptómana, que quiere conservar a su hija para sí misma. Pero también Fabienne, hermana mayor de Juliette, especie de segunda madre que quiere apropiarse de este embarazo encontrando para su hermana pequeña un marido digno de ella... y luego está el padre fantasma, ese padre que Juliette jamás conoció y del cual se dice que abandonó a su hija al nacer.