Carla, hija de los fallecidos condes de Viñacorta, está casada con Mario, un adinerado hombre de negocios que le es infiel y con el que tiene dos hijas. Harta de la situación, decide romper con él, independizarse y montar un hotel en la mitad de la mansión en la que viven y que le corresponde, apto solo para mujeres, que igual que ella, han sido engañadas.